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por la
Sociedad de Historia
Natural del Mar

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oceania |
La sospecha de una nueva especie de
delfín ya habitó en la mente de George Heinsohn, cuando en la
década de los 60 del siglo pasado (nos referimos al XX), examinó
unos cráneos encontrados en las playas australianas. No era la
primera vez que un investigador encontraba restos de cetáceos que
aun no estaban descritos como especie, sin ir más lejos, en una
fabrica de harina de pescado de Mogadiscio (Somalia) fue
encontrado un cráneo que correspondería a una especie nueva de
Zifio (tal vez el grupo más desconocido y esquivo de todos los
cetáceos).
Esta especie nueva corresponde al genero “Orcaella”,
del cual solo había una especie descrita, la “Orcaella
brevirostris” o delfín del Irrawadi. A pesar de su nombre común es
un animal marino de hábitos costeros y neríticos. La nueva especie
ha sido bautizada como “Orcaella heinsohn” en honor del
investigador que intuyo su existencia y del que ya hemos hablado.
Tiene una distribución mas “australiana” que “Orcaella
brevirostris”, quedando esta como la especie “asiática” del
genero.
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Las técnicas actuales permiten describir las
especies a partir de su base genética, los criterios distintivos a
partir de genotipos son más fiables que los basados en medidas
biométricas. Han sido investigadores californianos los encargados
de realizar el estudio genético que ha determinado esta nueva
especie.
Parece ser que “Orcaella heinsohn” tiene una
población muy reducida, se estima en tan solo unos centenares los
individuos pertenecientes a esta especie, esto junto a una
distribución tan concreta que la sitúa cerca de un endemismo, hace
que se considere a la población amenazada y ya son varias las
voces que se han alzado para pedir zonas protegidas y un programa
de pesca que sea respetuoso con estos animales recién llegados a
nuestros libros y guías.
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