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La cultura popular sostiene que la gran Muralla china, así como la carretera Transamazónica son dos construcciones humanas que se pueden ver desde el espacio. No es así, estas dos obras son imperceptibles fuera desde nuestra cobertura atmosférica, lo que sí se puede apreciar es la distancia que cubren. Digámoslo de otra manera: la carretera o la muralla en si, no se ve, solo la distancia que recorren.

Ahora bien, tomad una foto de la tierra vista desde el espacio, en Internet hay varias con una excelente resolución, Con el dedo iros a Australia y ahí buscar su costa norte, derivad lateralmente por su línea litoral hacia la derecha y ahí encontrareis una enorme mancha blanca que acompaña buena parte de las aguas del Pacífico. Es la Gran Barrera de Coral, no tenemos en todo el planeta una formación biológica similar, ni siquiera las grandes manchas boscosas de las selvas tropicales son tan nítidas e impactantes.

Eso sí que es apreciable desde el espacio. Inclusive si estuviésemos posados en la superficie lunar podríamos distinguirla como un trazo de tiza sobre la pizarra del azul del mar.

En definitiva, la Gran Barrera Australiana no es más que un enorme arrecife coralino y aunque nos parezca que los arrecifes siempre son de coral tenemos el registro fósil para sacarnos de dudas o de errores.

Un arrecife es una formación de seres vivos que se forma paralela a la costa, ya que demasiado cerca o demasiado lejos de esta, no se dan las condiciones que permiten su desarrollo. En función de cómo es el relieve del fondo, los arrecifes pueden llegar a tener desde casi una centena de metros a menos de diez de anchura.

La formación de arrecifes se ha dado a partir de varios tipos de seres vivos, siempre bentónicos (ligados al fondo). En algunas épocas han sido crinoides los que han formado barreras, en otra las modestas bacterias produjeron formaciones llamadas estromatolitos con una estructura arrecifal. Actualmente los corales, son los principales responsables de estas construcciones, aunque también tenemos formaciones a partir de Posidonia que reproducen perfectamente la estructura y comportamiento de un arrecife.

Se les considera los ecosistemas más diversos del mundo marino, por lo menos hasta donde llega nuestro conocimiento del mismo. Sus recovecos, orificios y rincones ofrecen abrigo y protección a tal cantidad de especies que se les compara con las selvas tropicales. Nadie puede quedar indiferente a las imágenes de multitud de peces nadando en sus aguas transparentes. Los que habéis buceado en ellos, sabéis de lo que hablamos.

Los arrecifes tienen una zona donde crece el grupo de seres vivos que lo forman. Es el Biohermo (Bios: Vida, Hermo: Peñón, escollo), forma el verdadero arrecife. Esta localizado en la zona donde las condiciones son más favorables para su proliferación, esta zona esta muy ligada a la profundidad que adquiere el substrato del lecho marino y suele ser más ancho cuanto más atenuado es el gradiente de profundidad.

La zona que no siendo el arrecife se mantiene cubierta por sus restos es el Biostromo (Bios: Vida, Stromos: Manta, capa, estrato). Generalmente suele ser la región entre el arrecife y la costa. En el caso del coral, el sedimento es un tipo de arena fina y blanca, fruto de la digestión del mismo por los peces que se lo comen y lo expulsan triturado, formando parte de sus heces. Con esto último, siento decepcionar a tantos y tantas, pero las famosas playas tropicales de arena “nívea”, sedosa y crujiente, no son más que los restos de toneladas de excrementos de peces que, durante milenios, han devorado el arrecife vecino.

Aunque cierta, esta afirmación no esta exenta de una buena dosis de envidia.
 

   

 

 

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